lunes, 22 de enero de 2018

Cansado de la idiotez

Tengo ante mi, en dos navegadores webs diferentes los comentarios que a mis últimos blogs dirigieron sacerdotes y fieles tradicionalistas romanos (o lo que ellos entienden por “tradicionalismo”). Los leo y los vuelvo a leer y quedo impresionado, pero también feliz. ¿Por qué feliz? ¿Por las amenazas de estas personas a mi y a mi familia? ¿Por qué uno de ellos (“yo fui policía” me dice en el correo) coloca mi dirección y la dirección de mis padres? ¿Feliz porque uno de ellos se tomó el trabajo de averiguar en que colegio trabajo y denunciarme como un “católico integrista que estaba lavando el cerebro a los chicos” (siendo él, un integrista)? ¿Feliz por qué? Feliz porque pude salirme de este sistema sectario que es el tradicionalismo romano, o mejor dicho, pseudos-romano.

Explico: en realidad, los tradicionalistas quisieran ser romanos. Les encantaría que un día los cardenales les rindieran honores y que el mismo al que ellos consideran usurpador fuera a rogarles, que “les dijera como restaurar la Iglesia”. Por eso ponen la bandera del Vaticano, la bandera de un Estado gobernado por un autócrata que dice ser el Vicario de Cristo… pero que en el mejor de los casos es el vicario del Anticristo, un anticristo más, un enemigo de la Fe.

Y ahora, como estoy un poco de mal humor porque no dejan de molestar, haré una serie de aclaraciones.

En primer lugar abrí este blog para escribir con total liberad. Me cansé de escribir para otros. Durante los años en que mantuve Sursum Corda siempre tuve que cuidar muy bien mis ideas y mis posiciones teológicas, ocultar mis estudios bíblicos, no citar a ciertos autores, etc, por temor a ofender al presbítero Mauricio Zárate y he tenido que soportar a veces sus comentarios (con varios pseudónimos) en mi blog o en otras publicaciones que yo mismo había comentado.

En segundo lugar, yo no mantengo ninguna relación desde hace meses con la Sociedad Religiosa San Luis Rey de Francia. También me niego a hablar mal de ellos y de cualesquiera de sus miembros. Mi diferencia no es personal. De hecho, no tuve ningún problema. Un día publiqué en Sursum un artículo del profesor Corbi sobre las ordenes de Thuc y me eliminaron de los contactos. Al poco tiempo, SUS FIELES se encargaron de hacerme la vida bien complicada. Otra vez, uno de esos fieles me mandó un largo e-mail con cosas que yo dije en confesión. Imagino que las obtuvo de otros sacerdotes y no de la Sociedad Religiosa San Luis Rey de Francia. No comparto como ejercitan su ministerio ni a quienes recurren cuando les conviene. Me parece que el proceder de ellos es, cuando menos, ilógico desde el punto de vista teológico. Por ejemplo, cuando necesitaron ordenes sagradas recurrieron al obispo Juan José Squetino, sabiendo que Squetino estaba “en comunión” con el antipapa Lino II y que era, cuando menos una persona sin aptitud canónina y que ordenaba a hombres de dudosa moral y sin aptitud canónica. Squetino, famoso por sus “cursos” express que en un par de meses lo hacen a usted de un simple laico en todo un “sacerdote”. ¿Lo sabía el Padre Mauricio? Por supuesto que lo sabía. Pero recurrió a él porque necesitaba un ordenante… y luego, en Tampa recurrieron a Montelongo, que ni siquiera es de linaje Thuc ni tampoco es sedevacantista, sino una suerte de lefebvrista veterocatólico cuyo linaje episcopal proviene del obispo Duarte-Costa… pero no importa porque es obispo… lo mismo pasa cuando citan a personas como el obispo Luis Madrigal, consagrado por un cismático thucista (que había creado diócesis y todo) y a quién trata de indio ignorante… pero cuando conviene, se lo puede citar y nombrar. Hay algo que no es lógico en ese comportamiento, pero es propio del tradicionalismo.

¿Y qué hay de los “serios” como los llamó el lector “Juan”, defensor de las ordenes del obispo vietnamita Thuc? Cekada es un hombre que escribe bien, pero que tiene una teología defectuosa. Sus escritos lo prueban y sólo puede ser admirado por quienes tienen una formación tan deficiente como la de él. De la misma manera que el presbítero Zárate, Cekada no dudó en recurrir a obispos de dudoso linaje para que consagraran a sus amigos y se desdijo de un artículo prolijo y concienzudo. Pero bueno “hacen falta obispos”. ¿Morello? Un resentido y un plagiario que en uno de sus escritos copió una conferencia del Padre José María Mestre Roc FSSPX y confundió a Kant con Nicolás de Cusa (¡Y eso que fue profesor en un seminario! pero por lo menos sabe que hay alguien llamado Kant)… consagrado Morello por un obispo que abandonó la FSSPX al poco tiempo de ser ordenado, que ocultó su sedevacantismo con tal de conseguir las ordenes, como también lo hizo el “serio” de Lázaro Romero, un impresentable que confesó por teléfono a Zárate (y en persona a quien esto escribe) que era sedevacantista desde el seminario… aunque ahora lo niega. ¡Y qué decir de hombres como Casas Silva, ordenado en el Novas Ordo y que opera tranquilamente como sacerdote católico! Y como estos podríamos pasar años escribiendo: obispos alcoholicos, obispos que han alterado su linaje episcopal, obispos que están casados pero “se han separado para poder servir como Epíscopos”, obispos que abandonaron todo, menos el dinero y se fueron con una mujer. Sacerdotes y obispos que confieren los sacramentos a comunidades feeneyetas y dimonianas, y en público, delante de ellos dicen que el bautismo de deseo y de sangre es una herejía, pero en privado lo niegan o guardan silencio (“mejor no tocar el tema, tengo fieles feeneyetas y colaboran con la obra“, me dijo un sacerdote)

¿Y los fieles? Personas con graves problemas intelectuales y hasta mentales, en su mayoría. Carantes de una buena formación teológica, filosófica y litúrgica. Una vez le pregunté a un fiel de muchos años de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (su hijo, seminarista, él, benefactor) cuál era el problema con la Misa de Paulo VI… su respuesta fue “¡Y que es en castellano y que se celebra de cara al pueblo!” Luego de esa respuesta me quedó claro que en décadas de frecuentar el mundillo tradicionalista no había entendido nada. Se quedó con lo externo y es feliz así… o eso cree. Fieles que no conocen el Credo, pero están preocupados por el Tercer Secreto de Fátima, administradores de foros con miles de miembros, como “Católicos contra el Nuevo Orden Mundial”, que jamás leyeron la Biblia entera (pero sí todos los pasquines tradicionalistas que la superan en página, pero no se acercan ni un ápice a la Verdad que en ella hay). ¿Quieren algo más cómico? Juancito, un muchachito español que colecciona reliquias (autenticadas por un amigo de la Iglesia Conciliar) y se armó una capilla en la casa y de vez en cuando se toma fotos disfrazado con una sotana… porque como todo loco tradicionalista tiene alma y aires de fundador, al igual que algunos de sus familiares canonizados por la Iglesia del Palmar de Troya. ¿Continúo?

¡Y ni hablar de la miríada de anónimos que están por ahí, a la expectativa para empezar a trollear! Nicolás Gonella Neyra que ya mató tres alias y los hizo firmar un libro en contra de mi (que no es el primero que “escribe” y es tan pésimo en su estilo y redacción como todos los anteriores), y que lo ha publicado y difundido, aunque a decir verdad, yo tendría vergüenza de ese mamotreto. Los policías y militares que se llenan la boca (y los blogs) hablando de la patria, de la hombría, del combate, pero alteran sus nombres por miedo a que peligren sus pensiones… Es fácil ir a la Catedral Porteña cuando un grupo de viejos están en un acto por la Noche de los Cristales rotos, pero nunca los vi haciendo el “desagravio” por cada “misa” montiniana en la que se ofende a Dios.

¿Ven, muchachos? Yo conozco tanto más de ustedes de las que ustedes creen.

Cuando alguien me pregunta “¿Por qué te alejaste de los grupos y ambientes tradicionalistas?” a veces no sé por dónde empezar. Sólo me queda lo más importante. La Fe. Y eso es algo que ustedes, “tradicionalistas”, “nacionalistas católicos”, “matones de sacristía” podrán arrebatarme.

domingo, 14 de enero de 2018

Oración por la Iglesia

En el sitio de la Misión Ortodoxosa Rusa "Icono de Vladimir", encabezada y dirigida en Argentina por el Presbítero Siluan Dignac, que desde hace bastante tiempo vengo visitando y estudiando, encontré la siguiente oración por la Iglesia, compuesta por San José de Petrogrado, que deseo compartir con todos ustedes.



Oh Sapientísimo, Omnipotente y Muy Amante de la Humanidad, Jesucristo Nuestro Dios, Fundador de la Iglesia y Preservador de Ella, mira con tus benevolentes ojos a la Iglesia Ortodoxa, cual es furiosamente atacada por tormentas de infortunios. Porque Tú has dicho, Oh Señor: Construiré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Recuerda tu infalible promesa: He aquí, yo estoy con vosotros, hasta el fin de los tiempos. Ven con nosotros y nunca nos abandones. Se misericordioso con nosotros, Te implora tu Muy Sufrida Iglesia. Fortalécenos en la Fe correcta y en amor a Ti. Por tu Gracia y Amor, convierte a los errados, ablanda los duros corazones de las apostatas, corrige toda corrupción y toda vida que no sea transitada de acuerdo con la piedad cristiana. Concédenos que toda nuestra vida sea en santidad y pureza, y que la salvadora fe puede arraigarse fuertemente en nuestros corazones y dar fruto. No apartes tu Rostro de nosotros, no seas reacio a nosotros ante nuestro fin, O Señor! Danos la alegría de tu Salvación. Limpia las lágrimas de aquéllos que lloran. Alivia toda necesidad de tu pueblo y confórtalo de sus dolores. Por tu Poder Omnipotente guárdanos de todos los ataques, persecuciones amarguras, destierros y prisiones. Para que salvados por Ti, podamos lograr tu Morada en los Cielos, y junto a los Purísimos Poderes Celestiales podamos glorificarte a Ti, Nuestro Señor y Salvador, con el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

sábado, 13 de enero de 2018

Reorganizando el blog

Actualizado al 13 de enero de 2018.



Cuando uno abre un blog, al poco tiempo tiene que empezar a organizarlo. En mi experiencia, los blogs se distinguen de las páginas webs, no sólo en el formato de entradas y comentarios, sino en que primero aparecen y luego se organizan. Por el contrario, los sitios webs se crean ya organizados y luego se va subiendo contenido.

En El Poder y la Gloria comenzamos hoy una etapa de importante reorganización. La barra lateral tratará de ser más clara y dar mejor acceso a las entradas y textos que consideramos importantes y relevantes. En cuanto a los links, los mismos serán reorganizados según su temática, por lo que pido a los lectores que los revisen y naveguen por esos sitios. He decidido colocar, por separado, una lista de enlaces de Iglesias y denominaciones católicas. Personalmente, no tengo relación de asistencia a ninguna de estas Iglesias, y en el mejor de los casos, me une la amistad a algunas personas de ellas. Con algunas no tengo ninguna relación. Sólo se coloca aquí información para que usted, lector, pueda leer, pensar y estudiar, no para vigilar a las personas en sus preferencias o a dónde debe asistir para rendir culto a Dios.

Se está también creando una biblioteca con material histórico y de actualidad. Nuevamente, la inclusión de los libros allí no implica en absoluto que yo piense que se trata de textos infalibles, sino, simplemente, que los considero interesantes y dignos de estudio.

A pedido de algunos amigos y lectores, el blog no se cerrará durante la re-organización.

Como siempre, si desea contactarse conmigo no dude en escribirme al nuevo e-mail: elpoderylagloriablog@hotmail.com.

Ruego a todos paciencia.

viernes, 12 de enero de 2018

El trigo y la cizaña: cuando los cristianos quieren ser los segadores

Este blog ha sido merecedor de muchísimos mensajes. Algunos de esos son muy interesanytes: me alientan a seguir escribiendo, me reconfortan y me proponen nuevos temas sobre los cuales trabajar. Realmente quisiera poder dedicarme a tiempo completo a escribir, pero no puedo. Tengo otras ocupaciones, tengo tres empleos (que los tradicionalistas romanos quisieron que perdiera, llamando a ellos y "denunciándome" como sedevacantista), una tesis que terminar y una familia a la que atender. También se multiplicaron las invitaciones a hablar en ciertos círculos, reuniones, e incluso a "predicar" en algunas iglesias protestantes, evangélicas o reformadas algunos temas como la Divinidad de Cristo, si el Espíritu Santo es una persona o no, qué es la Iglesia, el mensaje de los Tres Ángeles de Apocalipsis, etc. Sin ir más lejos, este sábado, en el «Ministerio Fuerza y poder» de General Rodriguez, Buenos Aires, daré una charla titulada "¿Cómo llegó la Bilblia a nosotros?". El año pasado tuve el privilegio de exponer la doctrina católica sobre el bautismo de infantes en medio de una iglesia bautista... ¡Gloria a Dios por todas estas oportunidades!

También he recibido mensajes de supuestos judíos mesiánicos, de "católicos tradicionalistas", de fieles de un sacerdote sedevacantista homosexual (sorprendido por un obispo con pornografía en su computadora), etc. Todos ellos me tildaron de hereje, cismático, "vendido", apóstata, enfermo mental, etc.

Basándome en mi estudio personal (que data desde el año 2004) he podido realizar una base de datos, que tengo permanentemente actualizada con más de trescientas “Iglesias Cristianas”. Una de las cosas que más se sorprendió es que varios grupos “tradicionalistas” (como más tarde los identifiqué) podían ser calificados igualmente como grupos sectarios o “cultos”. Me ha sorprendido la facilidad con la que, en las últimas décadas florecieron, tanto en el ambiente liberal (o ultra-liberal y modernista) como en el ambiente tradicionalista un sinfín de falsos profetas.
Los falsos profetas no son una novedad en la historia del Pueblo de Dios. Quizás el problema está en que nosotros no llegamos a comprender aún que la Historia del Antiguo Israel es nuestra propia historia y que lo mismo que ocurrió al antiguo pueblo de Dios, le ocurre al Pueblo de Dios de nuestros días. 
Tampoco es una novedad la creencia de que los miembros del Pueblo de Dios son perfectos. Muchísimos tradicionalistas andan en busca de la capilla perfecta, buscan una organización eclesiástica inmaculada y suelen correr detrás de los iluminados que se dicen enviados o llamados por Dios para “purificar”, “limpiar” o “restablecer” la congregación, la sociedad religiosa, la orden o lo que fuera. 
Lo primero que deberían hacer los fieles es volver a la Sagrada Escritura. Si vamos a la “Parábola del trigo y la cizaña” veremos algo muy interesante:

Mat 13:24  Les propuso otra parábola, diciendo: Es semejante el reino de los cielos a uno que sembró en su campo semilla buena.
Mat 13:25  Pero, mientras su gente dormía, vino el enemigo, sembró cizaña entre el trigo y se fue.
Mat 13:26  Cuando creció la hierba y dio fruto, entonces apareció la cizaña.
Mat 13:27  Acercándose los criados al amo, le dijeron: Señor, ¿no has sembrado semilla buena en tu campo? ¿De dónde viene, pues, que haya cizaña?
Mat 13:28  Y él les contestó: Eso es obra de un enemigo. Dijéronle: ¿Quieres que vayamos y la arranquemos?
Mat 13:29  Y él les dijo: No, no sea que, al querer arrancar la cizaña, arranquéis también el trigo.
Mat 13:30  Dejad que ambos crezcan hasta la siega; y al tiempo de la siega diré a los segadores: Tomad primero la cizaña y atadla en haces para quemarla, y el trigo juntarlo para guardarlo en el granero.

En el versículo 36, San Mateo nos dice que se acercaron los mismos discípulos a pedirle al Señor que les explicara esta parábola. La explicación que dio Jesucristo la tenemos en los versículos siguientes:

Mat 13:37  El, respondiendo, dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre;"
Mat 13:38  el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino; la cizaña son los hijos del Maligno;"
Mat 13:39  el enemigo que la siembra es el demonio; la siega es la consumación del mundo; los segadores son los ángeles."
Mat 13:40  A la manera, pues, que se recoge la cizaña y se quema en el fuego, así será a la consumación del mundo.
Mat 13:41  Enviará el Hijo del hombre a sus ángeles y recogerán de su Reino todos los escándalos y a todos los obradores de iniquidad,
Mat 13:42  y los arrojarán en el horno del fuego, donde habrá llanto y crujir de dientes.

¿Quién siembra la buena semilla? El Hijo del Hombre. Nosotros, los cristianos tenemos la Gran Comisión (Mt 28: 16-20), pero no somos los sembradores… sino la semilla buena, la buena semilla y junto con los Hijos del Reino crece la cizaña, los hijos del Maligno, aquellos que Satanás, el Enemigo, la Serpiente Antigua que desde el comienzo de la historia busca la destrucción de la obra de Dios, ha ido sembrado. La cizaña crece y está entre nosotros… y lo hacen muy bien. Es falso que ellos andan con un cartel distintivo que dice “el hijo del Maligno”, no tienen un letrero que anuncia “falso cristiano”, sino que por sus frutos los reconocemos (Mt 7: 16). ¿Cuáles son los frutos? Vayamos nuevamente a la Palabra de Dios:

Gál 5:19  Ahora bien, las obras de la carne son manifiestas, a saber: fornicación, impureza, lascivia,
Gál 5:20  idolatría, hechicería, odios, discordias, celos, iras, ambiciones, disensiones, facciones,
Gál 5:21  envidias, embriagueces, orgías y otras como éstas, de las cuales os prevengo, como antes lo hice, que quienes tales cosas hacen no herederán el reino de Dios.

El versículo 21 de Gálatas 5 es una referencia a la Parábola que estamos analizando:

Mat 13:41  Enviará el Hijo del hombre a sus ángeles y recogerán de su Reino todos los escándalos y a todos los obradores de iniquidad,
Mat 13:42  y los arrojarán en el horno del fuego, donde habrá llanto y crujir de dientes.

Ahora ¿Cuándo se hace la siega? ¿Cuándo se hace la separación de la paja y el trigo? No se hace durante los siglos, no se hace a lo largo de la historia. El Señor mismo dice que la siega es el fin del mundo, la consumación de los siglos, al final de la historia. ¿Y quienes son los que separarán la paja del trigo? ¿Será la Iglesia Militante la que se encargue de separar a los hijos de la luz de los hijos de la obscuridad? No… pero el problema está en que muchos autodenominados cristianos, muchos que gustan llamarse “católicos” parecen ignorar este hecho y creen que son ellos los que fueron llamados a separar, re-fundar y salvar a la Iglesia, cuando quien salva a la Iglesia es Dios. Volvamos a las palabras del Señor:

Mat 13:37  El, respondiendo, dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre;"
Mat 13:38  el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino; la cizaña son los hijos del Maligno;"
Mat 13:39  el enemigo que la siembra es el demonio; la siega es la consumación del mundo; los segadores son los ángeles."
Mat 13:40  A la manera, pues, que se recoge la cizaña y se quema en el fuego, así será a la consumación del mundo.
Mat 13:41  Enviará el Hijo del hombre a sus ángeles y recogerán de su Reino todos los escándalos y a todos los obradores de iniquidad,
Mat 13:42  y los arrojarán en el horno del fuego, donde habrá llanto y crujir de dientes.

Entonces ¿Cómo es posible que aparezcan iluminados cada vez, de manera más frecuente, con profecías anunciando el fin del mundo? ¿Cómo es posible que aparezcan cada vez más y más videntes que dicen recibir mensajes provenientes de la Bienaventurada Virgen María, de los Ángeles, o del mismo Señor Jesús? ¿Cómo es posible que aparezcan sacerdotes y obispos que dicen venir a reformar a la Iglesia, que han sido llamados para fundar nuevas congregaciones y para restablecer las ordenes religiosas? ¿Quién los llamó para que ellos sean los que separen la paja del trigo?

Los oímos cada vez gritar más y más fuerte: sus sermones no tienen ya a Cristo, sino a los defectos y acusaciones, a los chismes y rumores sobre el obispo o sacerdote al cuál quieren sacarle los fieles.

Vemos a obispos y sacerdotes no predicar la Palabra, no salir a buscar almas, no hacer obras de sacrificio, caridad, misericordia y amor por Nuestro Señor, sino conspirar y alimentar teorías conspirativas. 
¡Qué triste es ver como una editorial promociona a un obispo que en lugar de defender la fe, se limita a poner en ridículo a otro obispo!
Porque a eso, queridos amigos, lectores de este blog es a lo que se reducen aquellos que quieren usurpar el lugar que no les corresponde. Los obispos, sacerodotes y seglares no somos los ángeles que deben segar, no somos quienes tenemos que separar la paja del trigo, no somos quienes tenemos que levantar una nueva organización… sino ´¿En qué nos diferenciaríamos de los cismáticos? ¿En qué nos distinguiríamos de aquellos conclavistas que ya han probado el gusto del fracaso con sus elecciones para “restablecer” la jerarquía jurisdiccional? ¿En qué nos diferenciaríamos de tantos personajes que por allí van de tumbo en tumbo, de visión en visión, de aparición en aparición… de capilla en capilla?

Nosotros no podemos caer en eso, no debemos caer en ese comportamiento. Si somos el pueblo de Dios debemos comportarnos como el pueblo de Dios. ¿Ama usted al Señor Jesús? Él dijo: “Si me amáis, guardad mis mandamientos” (Jn 14: 15), porque en eso reconocemos a los verdaderos cristianos de los últimos días: “los que guardan los mandamientos de Dios y tienen la fe de Jesús” (Apoc 14: 12)

Curso de Patrística - 1


Presentamos a continuación el Curso de Patrística, remitido gentilmente por el Padre Jesús de la Iglesia Ortodoxa de Antioquía. Este curso, simple y sencillo, permitirá al lector acceder a los Padres de la Iglesia, la fuente de la Tradición.

Para descargar la primera lección debe hacer click aquí.

jueves, 11 de enero de 2018

Comentario sobre la Carta de San Judas Tadeo

Enviado por el Padre Jesús, Iglesia Ortodoxa de Antioquía



Se ha cuestionado si "Judas, siervo de Jesucristo y hermano de Santiago" que escribió la carta de San Judas es el "Judas, el hermano de Santiago"(Lc 6:16, Hechos 1:13), uno de los doce apóstoles ", no el Iscariote" (Jn14:22). En la Tradición de la Iglesia, los dos por lo general han sido identificados como la misma persona.

La carta de San Judas es una epístola general que el autor "se vio obligado a escribir a los que son llamados," apelando a ellos "para contender por la fe que ha sido una vez dada a los santos" (1-3) .
Para la admisión se ha ganado en secreto por algunos que hace tiempo fueron designados para la condenación, hombres impíos, que convierten la gracia de nuestro Dios en libertinaje y niegan a nuestro único Soberano y Señor Jesucristo (4).

Estos "burladores", algunos de los cuales los fieles pueden ser capaces de salvar "por arrebatándolos del fuego" (23), son los que "mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades superiores"(8). Ellos son los que siguen sus "pasiones impías ... [y] establecer divisiones, la gente del mundo que carecen del Espíritu" (18-19) que han entrado en la Iglesia, mandamientos de san Juadas de los que son fieles para resistir los impíos.

Pero vosotros, amados, construir sobre vuestra santa fe; orar en el Espíritu Santo; conservaos en el amor de Dios; esperar a que la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna. ... (21).
De especial interés en la carta, que a veces se lee en la Iglesia, es la mención de los arcángel Miguel (9), así como los ángeles malos "que no guardaron su propia posición sino que abandonaron su morada adecuada (con Dios) y que tienen ha mantenido por Él en prisiones eternas en tinieblas para el juicio del gran día "(6). En términos generales, hay un tono apocalíptico definitivo a la carta de San Judas.

miércoles, 10 de enero de 2018

Lamento y esperanza de Jeremías

Jeremías 20: 7-13


Tú me sedujiste, ¡oh Yahvé! y yo me dejé seducir. Tú eras el más fuerte, y fui vencido. Ahora soy todo el día la irrisión, la burla de todo el mundo.
Pues siempre que hablo tengo que gritar, tengo que clamar: “¡Ruina y devastación!” Y todo el día la palabra de Yahvé es oprobio y vergüenza para mí.
Y aunque me dije: “No me acordaré de él, no volveré a hablar en su nombre,” es dentro de mí como fuego abrasador, encerrado dentro de mis huesos, y me he fatigado por soportarlo, pero no puedo.
Pues he oído calumnias de muchos: “¡Terror por doquier!” “Delatadle, delatémosle” . Todos mis amigos acechan mi traspié: “¡Quizá se deje seducir! y podamos con él, ¡y nos vengaremos de él!”
Pero Yahvé está conmigo como fuerte guerrero; por eso mis perseguidores tropezarán y no triunfarán, serán enteramente confundidos, porque no prosperaron, con perpetua ignominia, que nunca se olvidará."
Mas, ¡oh Yahvé de los ejércitos! tú que pruebas al justo y penetras los ríñones y el corazón, que vea yo tu venganza contra ellos, pues a ti te he encomendado mi causa.
Cantad a Yahvé, alabad a Yahvé, pues libra el alma del pobre de la mano de los malvados.

La septuaginta on-line


Queridos amigos, en una entrada anterior publiqué un enlace para descargar la Septuaginta, la Biblia de los LXX, con toda justicia llamada "La Biblia de los Apóstoles" y cuya redacción y canon es anterior al canon hebreo o masorético.

Como en mi antiguo blog muchas personas me dijeron que tenían dificultades con el archivo, especialmente aquellos que querían acceder desde el teléfono móvil o bien desde un sistema de la empresa Mac o Linux, busqué y encontre esta hermosa versión web a la que se puede acceder con un simple clik, desde su tablet, computadora o celular.

Espero que les sea de buena y provechosa lectura. Recuerden: la Biblia es la palabra inspirada por Dios, es el Testimonio Inspirado, la palabra profética más segura...

Dios los bendiga.


martes, 9 de enero de 2018

Nuevo Testamento Interlineal Griego-Español

Quisiera dejar, a disposición de todos los lectores de El poder y la gloria, una herramienta muy importante para cualquier creyente que desee profundizar en los estudios bíblicos: el Nuevo Testamento Interlineal Griego-Español.




Este documento presenta en tres columnas el que los académicos llaman "Texto Mayoritario", correspondiente al texto griego bizantino con las variantes más importantes del "Textus Receptus" (versión griega preparada originalmente por Erasmo y que sirvió como una de las fuentes para la Vulgata Sixto-Clementina). Cada palabra griega está acompañada de su traducción literal al griego y en dos columnas paralelas se coloca además sendas traducciones al español tomadas de la edición Reina-Valera, correspondiente a la edición de 1909 y la de 1960.

Esta herramienta se encuentra en PDF y está lista para la descarga. El Nuevo Testamento Interlineal puede leerse con comodidad desde cualquier computadora, tablet, e-reader e incluso teléfono móvil.




Espero que este archivo pueda ser de gran utilidad para el estudio y la formación de cristianos cada día más comprometidos con la gran comisión que nos encargó el Señor Jesús:

Los Once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado, y, viéndolo, se postraron; algunos vacilaron.Y, acercándose Jesús, les dijo: "Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra; id, pues, enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar todo cuanto yo os he mandado. Yo estaré con vosotros siempre hasta la consumación del siglo."

domingo, 7 de enero de 2018

San Agustín: Una especie de Luz

Presentamos, a continuación, este hermoso texto de San Agustín, el más célebre de los Padres Latinos y uno de los más importantes Doctores de la Iglesia.


¿Qué es lo que amo, cuando amo a Dios?
No una belleza corpórea, ni una armonía temporal, ni el brillo de la luz, tan apreciada por estos ojos míos; ni las dulces melodías y variaciones tonales del canto ni la fragancia de las flores, de los ungüentos y de los aromas, ni el maná ni la miel, ni los miembros atrayentes a los abrazos de la carne.
Nada de esto amo cuando amo a mi Dios.
Y, sin embargo, amo una especie de luz y una especie de voz, y una especie de olor, y una especie de comida, y una especie de abrazo cuando amo a mi Dios, que es luz, voz, fragancia, comida y abrazo de mi hombre interior. Aquí resplandece ante mi alma una luz que no está circunscrita por el espacio; resuena lo que no arrastra consigo el tiempo; exhala sus perfumes lo que no se lleva el viento; se saborea lo que la voracidad no desgasta; queda profundamente inserto lo que la saciedad no puede extirpar.
Esto es lo que amo cuando amo a mi Dios.

A LA BUSQUEDA DE DIOS POR LA BELLEZA DEL MUNDO
¿Y qué es esto?. Pregunté a la tierra, y me respondió: "No soy yo". Idéntica confesión me hicieron todas las cosas que se hallan en ella. Pregunté al mar, a los abismos y a los reptiles de alma viva, y me respondieron: "Nosotros no somos tu Dios. Búscalo por encima de nosotros". Pregunté a la brisa, y me respondió la totalidad del aire con todos sus habitantes: "Yo no soy tu Dios". Pregunté al cielo, al sol, a la luna y a las estrellas. "Tampoco nosotros somos el Dios que buscas", respondieron.
Entonces me dirigí a todas las cosas que rodean las puertas de mi carne: "Habladme de mi Dios, ya que vosotras no lo sois. Decidme algo de él". Y me gritaron con voz poderosa: "El es quien nos hizo".
Mi pregunta era mi mirada; su respuesta era su belleza.
Acto seguido, me dirigí a mí mismo y me pregunté:" ¿Y tú quién eres?". Yo contesté: "Un hombre". Aquí me tienes equipado de un cuerpo y de un alma, el uno exterior, la otra interior. ¿A cuál de los dos preguntarle sobre mi Dios?(...) Indudablemente, el elemento interior es el más selecto. A él es a quien todos los mensajeros del cuerpo referían, en su calidad de dirigente y árbitro, las respuestas del cielo, de la tierra y de todo cuanto hay en ellos.
El hombre interior aprendió todo esto con auxilio del hombre exterior. Yo, el interior, he aprendido esto. Yo, yo, el espíritu, por medio de los sentidos de mi cuerpo.(...)
Estas realidades creadas no contestan a quienes preguntan, si éstos no saben juzgar. Se aparecen a todos bajo un mismo aspecto. Lo que pasa es que para unos son mudas y a otros les dirigen la palabra. Mejor dicho, dirigen la palabra a todos, pero sólo la comprenden aquellos que confrontan la voz que les llega del exterior con la verdad que está en su interior. La verdad me está diciendo: "Tu Dios no es el cielo, ni la tierra, ni ningún cuerpo"(...)
Tú eres mejor, alma mía, te lo digo yo. Tú das vida a la masa de tu cuerpo, y le das una vida que ningún cuerpo puede dar a otro cuerpo. Pero tu Dios es para ti incluso la vida de tu vida.

TRASCENDERE LO VITAL Y LO SENSITIVO
En resumidas cuentas, ¿qué es lo que amo cuando amo a mi Dios? ¿Quién es aquel que está sobre lo más alto de mi alma? Subiré a él sirviéndome de mi misma alma.
Trascenderé mi fuerza, la que me liga al cuerpo y llena de vida mi organismo. Con esta fuerza no hallo a mi Dios, pues de lo contrario también lo hallarían el caballo y el mulo, privados de inteligencia, pero equipados de esta misma fuerza, por la que tienen vida también sus cuerpos.
Existe otra fuerza: aquella con la que no sólo doy vida a mi carne, sino que también la hago sensitiva. Me la ha fabricado el Señor mandando al ojo que no oiga y al oído que no vea, pero mandando al primero que sea instrumento de mi visión y al segundo medio de mi audición. Lo propio ha hecho con cada uno de los sentidos específicos, según el puesto que ocupan y el oficio que desempeñan. De este modo, yo, un único espíritu, realizo por medio de ellos acciones diversas.
Trascenderé igualmente esta fuerza mía, porque también gozan de ella el caballo y el mulo, pues ellos asimismo disfrutan de sensaciones que les vienen por conducto de sus cuerpos.

LOS AMPLIOS SALONES DE LA MEMORIA
Recalo en los solares y en los amplios salones de la memoria, donde están los tesoros de las incontables imágenes de toda clase de cosas que se han ido almacenando a través de las percepciones de los sentidos (...)
Grande es esta potencia de la memoria, muy grande, Dios mío. Es un santuario vasto y sin fronteras. ¿Quién ha tocado fondo en él? Y siendo ésta una potencia de mi espíritu y una parte integrante de mi naturaleza, de hacho me veo personalmente incapaz de abarcar la totalidad de lo que soy. En este supuesto, ¿es el espíritu tan angosto como para abarcarse a si mismo? En caso afirmativo, ¿dónde puede estar aquello que de sí mismo es incapaz de abarcar? ¿Estar fuera de él? ¿No estará en él? ¿Y cómo es que no lo abarca? Esto me deja profundamente admirado y lleno de estupor.
Se desplaza la gente para admirar los picachos de las montañas, las gigantescas olas del mar, las anchurosas corrientes de los ríos, el perímetro del océano y las órbitas de los astros, mientras se olvidan de sí mismos, y no se maravillan de que yo, al nombrar todas estas cosas, no las veo con mis ojos. Y, sin embargo, sería incapaz de hablar de ellas si interiormente no viese en mi memoria las montañas, el oleaje, los ríos y los astros que personalmente he tenido ocasión de contemplar, ni el océano del que he oído hablar, con dimensiones tan grandes como si los viese fuera.

Y ENCIMA DE LA MEMORIA, DIOS
La facultad de la memoria es algo grandioso. Es algo que me inspira pavor, Dios mío. Algo de una complejidad profunda e infinita. Y esto es el espíritu, esto soy yo mismo. ¿Que soy yo, pues, Dios mío? ¿Cuál es mi naturaleza? Es una vida cambiante, multiforme e inmensa hasta no más. Mira, yo recorro los campos abiertos, las grutas e innumerables cavernas de mi memoria, incalculablemente pobladas de innumerables objetos de toda especie, algunos presentes en ella en imagen, como es el caso de los cuerpos; otros, presentes por sí mismos, como es el caso de las artes; otros, presentes bajo la forma de no se que nociones o improntas mentales, como es el caso de los sentimientos del espíritu, que la memoria retiene aunque el espíritu no los experimente, porque todo lo que está en la memoria está en el espíritu. Por todos estos parajes hago mis excursiones, unas veces mariposeando de acá para allá otras adentrándome en ellos cuanto me es posible. Pero no logro tocar fondo. ¡Tan extraordinaria es la facultad de la memoria!
¿Y qué es lo que tengo que hacer, Dios mío, mi vida verdadera? Rebasaré esta facultad mía que recibe el nombre de memoria. La rebasaré para encaminarme hacia ti, mi dulce luz. Mira, al subir por mi espíritu a ti, que estás por encima de mí, voy a rebasar también esta facultad mía que se llama memoria; quiero unirme a ti íntimamente y en la medida en que esto me sea posible. De hecho, también las bestias y las aves tienen memoria, porque si así no fuera, no sería capaces de volver a sus madrigueras ni a sus nidos, ni harían otras muchas cosas que tienen costumbre de hacer, si no fuera por la memoria.
Rebasaré, pues, también mi memoria para llegar a aquel que me distinguió separándome de los cuadrúpedos y me hizo más sabio que las aves del cielo. Rebasaré también la memoria, pero ¿para hallarte dónde, mi bien verdadero y mi suavidad garantizada? ¿Para hallarte dónde? Porque si te encuentro fuera de mi memoria, es seguro que no me acuerdo de ti. Y si no me acuerdo de ti, ¿cómo voy a encontrarte?

BUSQUEDA DE DIOS, BUSQUEDA DE LA FELICIDAD
¿Cómo te busco, pues, Señor? Porque al buscarte, Dios mío, busco la felicidad. Te buscaré, Señor, para que viva mi alma. Mi cuerpo vive de mi alma, y mi alma vive de ti. ¿Cómo busco, pues la felicidad? Porque de hecho no la tengo hasta que digo: "¡Basta! ¡Allí está!" (...)
¿No es precisamente la felicidad eso que todo el mundo busca, y que no hay absolutamente nadie que no la quiera? ¿Donde la vieron para enamorarse de ella? Seguro que la poseemos, aunque no sé cómo. Existe la modalidad de quien la posee y se siente feliz. Y hay quienes son felices en esperanza. Estos últimos la poseen en grado inferior a los primeros, que son felices al poseer la felicidad real, pero están en mucho mejor situación que aquellos que no son felices ni por la realidad ni por la esperanza. Ni siquiera éstos desearían ser felices si no poseyeran la felicidad en cierto grado. Lo que es ciertísimo es que la desean. No sé cómo, pero han tenido conocimiento de ella; por eso tienen no sé qué noción de ella.

NO TODO GOZO DA LA FELICIDAD
¡Lejos, Señor, lejos del corazón de tu siervo que te confiesa a ti, lejos de mí la idea de considerarme feliz con cualquiera de los goces de que disfruto! (...) La felicidad consiste en el gozo que viene de ti, que va a ti y que se motiva en ti. Esta es la felicidad, ni más ni menos. Y todos los que piensan que la felicidad es otra, es claro que el tipo de gozo que andan buscando es otro, no el gozo auténtico. De todos modos, su voluntad no se aparta de una cierta imagen de gozo.

DIOS EN LA MEMORIA
Mira qué gran excursión he realizado por mi memoria, yendo en busca tuya, Señor. Fuera de ella no te he encontrado. Desde el día en que te conocí, no encuentro nada de ti que no sea un recuerdo personal mío. Desde el día en que te conocí, no te he olvidado. Donde he encontrado la verdad, allí he encontrado a mi Dios, que es la mismísima Verdad. De esta Verdad no me he olvidado desde el día en que la conocí. Por eso, desde que te conocí, resides en mi memoria. En ella te encuentro cuando me acuerdo de ti y me deleito en ti. Estos son mis goces santos con que me ha obsequiado tu misericordia al poner sus ojos en mi pobreza.
Cuando te recordaba, no te hallaba entre las imágenes de las cosas corpóreas. Entonces rebasé las zonas de mi memoria que le son comunes con las bestias. Y llegué a aquellas otras zonas suyas donde tengo depositados los sentimientos de mi espíritu. Pero tampoco te encontré allí. Y entonces penetré en la sede de mi mismo espíritu, en la sede que tiene en mi memoria, ya que el espíritu también se acuerda de sí mismo. Tampoco estabas allí, porque como no eres imagen corpórea, ni sentimiento de ser vivo como es el sentimiento de alegría, de tristeza, de deseo, de temor, de recuerdo, de olvido o de algo que se les parezca, así tampoco eres el mismo espíritu. Tú eres el Señor Dios del espíritu, y siendo mudables las cosas, tú te mantienes inmutable sobre todas ellas y te has dignado habitar en mi memoria desde que te conocí.

¿DONDE TE ENCONTRE PARA CONOCERTE?
Entonces, ¿dónde te encontré para conocerte? Porque resulta que antes de conocerte no estabas aún en mi memoria. ¿Dónde, pues, te encontré para conocerte sino en ti sobre mí? Aquí no existen ni emplazamientos ni lugares. Nos apartamos y nos acercamos, pero aquí no hay ni asomo de lugar o espacio. Tú, que eres la Verdad, ocupas un puesto de preferencia en todas partes para responder a los que te consultan. Respondes simultáneamente a todos, aunque te consulten sobre los asuntos más heterogéneos. Tus respuestas son claras, pero no todos las oyen con claridad. Todo el mundo te consulta sobre lo que quiere, pero no todos oyen siempre lo que quieren. Tu mejor servidor es aquel que no tiene sus miras puestas en oír de tus labios lo que él quiere, sino en querer, sobre todo, aquello que ha oído de tu boca.

¡Tarde te amé, belleza tan antigua y tan nueva, tarde te amé!
El caso es que tú estabas dentro de mí y yo fuera.
Y fuera te andaba buscando y, como un engendro de fealdad, me abalanzaba sobre la belleza de tus criaturas.
Tu estabas conmigo, pero yo no estaba contigo.
Me tenían prisionero lejos de ti aquellas cosas que, si no existieran en ti, serían algo inexistente.
Me llamaste, me gritaste, y desfondaste mi sordera.
Relampagueaste, resplandeciste, y tu resplandor disipó mi ceguera.
Exhalaste tus perfumes, respiré hondo y suspiro por ti.
Te he paladeado, y me muero de hambre y de sed.
Me has tocado, y ardo en deseos de tu paz.

San Bernardo sobre la Bienaventurada Virgen María



Si se levantan los vientos de las tentaciones, si tropiezas con los escollos de la tentación, mira a la estrella, llama a María.
Si te agitan las olas de la soberbia, de la ambición o de la envidia, mira a la estrella, llama a María.
Si la ira, la avaricia o la impureza impelen violentamente la nave de tu alma, mira a María.
Si turbado con la memoria de tus pecados, confuso ante la fealdad de tu conciencia, temeroso ante la idea del juicio, comienzas a hundirte en la sima sin fondo de la tristeza o en el abismo de la desesperación, piensa en María.
En los peligros, en las angustias, en las dudas, piensa en María, invoca a María. No se aparte María de tu boca, no se aparte de tu corazón; y para conseguir su ayuda intercesora no te apartes tú de los ejemplos de su virtud. No te descaminarás si la sigues, no desesperarás si la ruegas, no te perderás si en ella piensas.
Si ella te tiene de su mano, no caerás; si te protege, nada tendrás que temer; no te fatigarás sí es tu guía; llegarás felizmente al puerto si Ella te ampara.